Esta semana voy hablar sobre agarre correcto al pecho y problemas de agarre. Un agarre correcto desde el principio, de la lactancia, puede suponer el éxito en la mayor parte de los casos, por eso, es tan importante conocer cual es el agarre correcto y detectar si existe algún problema de agarre. Durante el embarazo las mamás que queremos dar el pecho leemos y nos informamos, la teoría la tenemos pero cuando llega la practica, es diferente. La lactancia materna no es un proceso totalmente instintivo. Ver a otras madres amamantar correctamente a sus hijos facilita que el propio bebé mame en posición adecuada.Venimos de la generación del biberón por lo que no tenemos cultura de amamantamiento y cuando llega el momento de colocarnos al bebé todo se puede complicar.

Espero que este post os ayude a identificar que está pasando si sentís dolor cuando vuestro bebé esta mamando.

Agarre es correcto:

  • La boca del bebé debe estar bien abierta.
  • Cuello del bebé recto. Toro el cuerpo del bebé debe estar alineado mirando hacia el pecho. Oreja del bebé, hombro del bebé y cadera forman una linea imaginaria.
  • El ombligo del bebé debe estar pegado al ombligo de la mamá.
  • El bebé coge parte de la areola, no solo pezón.
  • Nariz y barbilla del bebé pegados al pecho, podéis estar tranquilas que no se ahogan.
  • Los labios del bebé deben estar evertidos hacia afuera. Morritos de pececito.

     

Signos agarre Incorrecto

  • Boca poco abierta
  • Bebé tumbado boca arriba y girando la cabeza
  • Chasquidos al mamar
  • Dolor al amamantar, grietas
  • Mejillas hundidas
  • Ingurgitación o mastitis
  • Poco aumento de peso

Para que el bebé se agarre correctamente al pecho lo mejor es conseguir un agarre espontaneo nada más dar a luz o en las dos horas posteriores al parto. El agarre espontaneo suele funcionar bien cuanto más pequeño es el bebé, la postura sentada ayuda a este agarre espontaneo.

Posturas de lactancia:

Postura clásica: El bebé estirado frente a la madre en contacto con su cuerpo, mamando de un pecho y con sus pies hacia el otro pecho. Es la más habitual.

Postura tumbada: (en paralelo): En este caso tanto la postura como la posición son frecuentes ya que de este modo se facilita el descanso de la madre. Es especialmente útil si la madre todavía siente molestias tras el parto, sobre todo si ha sido sometida a una episiotomía o cesárea. También es muy útil para amamantar por las noches o si simplemente se quiere descansar un rato.

Postura a caballito:

En esta posición el bebé está sentado a horcajadas sobre una de las piernas de su madre. Aunque poco frecuente, esta posición puede ser muy útil con bebés con dificultades para fijar el pecho, bien por retrognatia (maxilar inferior corto o retraído) u otras causas.

En esta posición conviene que, al introducir el pecho en la boca del bebé, el pezón apunte “hacia arriba” en dirección a su paladar, de forma que una buena porción de pecho descanse sobre el labio inferior facilitando el agarre.

Postura posición de balón de rugby:

El cuerpo del bebé pasa por debajo del brazo de la madre y sus pies apuntando a la espalda. Esta posición es muy útil para drenar los conductos que se encuentran en la cara externa de los pechos y así prevenir, o si es el caso curar, posibles obstrucciones o mastitis que, aunque puede darse en cualquier zona del pecho, suelen ser más frecuentes en ésa.

Tanto las posición estirada como la “de rugby” funcionan perfectamente bien si la madre, en vez de estar sentada, está colocada en postura semi-reclinada.

Estás son algunas posturas, hay muchas más. Cuando el bebé es más mayorcito puede mamar cómodamente en la posición más inverosímil.

Lo importante es que sepáis que no existe una única postura o posición correcta, cada mamá y su bebé tendrán que buscar la postura o posturas que mejor se adapten a sus preferencias, teniendo en cuenta las características físicas de ambos.

Cómo colocar al bebé al pecho para conseguir un buen agarre:

1.Ofrecerle el pecho cuando el bebé este en estado de alerta pero tranquilo, no esperéis a que el bebé llore para colocarlo al pecho, suele costarles más engancharse correctamente.
2.Ponte en una postura que te sientas cómoda y coloca la espalda d recta, los primeros meses las tomas son largas por lo que la postura es importante.
3.Acercamos la nariz del bebé al pezón y cuando abra la boca grande introducimos el pezón en la boca enfocando el pezón hacia el paladar.
4.El bebé va al pecho, no el pecho hacia el bebé.
5.Mejor agarre asimétrico. El bebé no debe coger la misma cantidad de areola de la parte de arriba que de la parte de abajo.
6.No hacer la pinza (mejor sujetar el pecho en C), la pinza puede ser contraproducente, podrías provocarte una obstru.cción

Causas de problemas de agarre:

Confusión del pezón: el bebé pelea con el pecho

Producido por ofrecer chupetes o biberones que confunden al bebé (la lengua se coloca distinta). No a todos los bebés les afecta del mismo modo pero a algunos bebés sí. Puede provocar un fracaso en la lactancia.

Boca pequeña: sólo coge el pezón

Suele ocurrir muchas veces tras la separación del bebé y la madre después del nacimiento. También cuando el bebé está llorando de hambre. No debemos dejar que lloren, lo mejor es anticiparse. Un bebé con mucha hambre no se coge correctamente por la ansiedad de querer mamar.

La falta de referentes de la madre no ayuda. La cultura de la lactancia se ha perdido, al no tener como referencia a nuestro al rededor a otras mujeres amamantando nos es más difícil saber colocar al bebé.

 

Anquiloglosia (frenillo sublingual corto)

El frenillo corto impide que el bebé pueda realizar los movimientos de la lengua para la succión.

A veces no da problemas: “Si no está roto, no lo arregles”. Esto quiere decir que si el bebé aumenta de peso correctamente y no te duele al mamar, no hay problema sino lo quieres quitar.

Lo mejor es que lo valores un profesional que tenga conocimientos sobre anquiloglosia ya que un frenillo corto puede traer problemas a lo largo de la vida: pronunciar, problemas respiratorios…

 

 

  • Un frenillo puede provocar:  Grietas y dolor al amamantar.Problemas de peso del bebé (mala succión).Obstrucciones, mastitis, abscesos.Tomas eternas (el bebé no suelta el pecho).
  • Signos que pueden indicar que hay frenillo.
Podemos distinguir 4 tipos de frenillo. Lo mejor es acudir a un especialista, tu matrona te podrá orientar, si sospechas que tu bebé tiene frenillo. Ellos identificaran el tipo y decidirán si se debe o no se debe cortar.
 
Tipo 1: Telilla en el centro de la lengua
Tipo 2: Telilla más separada de la punta.

Tipo 3: Telilla hacia adentro y con base submucosa.

 

Tipo 4: Cuesta de ver pero impide mucho los movimientos.

¿Cortar o no cortarlo.?. La operación es muy sencilla pero algunos padres deciden no hacerla.

Algunos médicos no ven el frenillo y no quieren cortarlo, otros se niegan a hacerlo y derivan a un cirujano…

Si llegamos a la conclusión que no queremos cortarlo. Estás son las estrategias para mejorar la lactancia con frenillo:

-Intentar que el bebé agarre mucha areola (se puede colocar el labio inferior del bebé en la areola para después introducir el pezón en la boca).
-Posturas ventrales: madre tumbada boca arriba o semi recostada, postura a caballito.
-Provocar el agarre espontáneo.
-Compresión del pecho durante la toma (en caso de bajo peso).
-Uso de pezoneras
-Suplementación si es necesaria (de leche materna a ser posible)

Si después de todas estás recomendaciones seguís notando dolor y el bebé no gana peso lo mejor es acudir a que le corten el frenillo, vuestra lactancia mejorará y podréis disfrutadla.

Si el bebé presenta Retrognatia podría haber también problemas de agarre. La retrognatia es la barbilla metida hacia dentro. Esto puede provocar que:

El bebé no puede mamar bien y daña el pezón

La succión no es efectiva (poca ganancia de peso)

Suele mejorar con el tiempo porque la boca del bebé crece y consigue mejor agarre.

La retrognatia para causar problemas debe ser muy evidente. Hay bebés que con una leve retrognatia no tienen ningún problema en el agarre o corrigiendo postura cada vez que la mamá nota molestia se soluciona.

Puede haber otros problemas de agarres por malformaciones en el labio (labio leporino) o en el paladar (paladar hendido). Son casos muy extremos y no tan comunes.

También podemos encontrar problemas de agarre del bebé por pezones planos o invertidos. Pero aun así tienes que saber que:

-No son un impedimento para la lactancia. Se puede amamantar perfectamente.
-Puede costar más conseguir buen agarre al principio pero poco a poco el pezón va saliendo hacia fuera con la succión del bebé.
-El bebé extrae el pezón al mamar y además debe coger también la areola, no es solo pezón a lo que se engancha.
-Si se desea se puede “sacar” el pezón antes de la toma: jeringa, extractores de pezón, hielo…
-Algunas mamás terminan usando pezonera. Ojo, las pezoneras son un recurso muy utilizado por el ersonal sanitario que no está actualizado en lactancia materna, no saben identificar lo motivos reales que ocasionan el problemas de agarre y la solución es dar pezoneras. Mi opinión es para salvar lactancias hay veces que las pezoneras son necesarias pero no siempre son la solución.El único pezón que da problemas reales son los umbilicados (filamentos cortos que no dejan salir al pezón).

Hasta aquí el post de esta semana. Espero que al terminar de leer os hayáis quedado con la tranquilidad, si tenéis algún problema en la lactancia, que se puede reconducir una posición o succión inadecuada hasta conseguir una lactancia materna exitosa y satisfactoria. Es posible con información, paciencia y apoyo adecuado de personal formado en lactancia materna.

Disfrutad de vuestras lactancias.

Raquel Fenollosa Hernández

Asesora de Lactancia

 

 

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