Todos los padres queremos a nuestros hijos, eso es lo normal. Al tener a tu hijo sientes el amor más grande, descubres un amor que no habías descubierto hasta ahora, como digo siempre “conoces al amor de tu vida”

Ellos sienten el mismo amor por sus padres, se sienten arropados y saben que somos los que más les queremos, en su mirada se refleja el amor que sienten por nosotros.

Todo esto es lo normal, pero ¿Qué tipo de amor necesitan de nosotros? 

Necesitan  el AMOR INCONDICIONAL. Es el amor que necesitamos cuando somos niños, porque cuando nos hacemos mayores no lo necesitamos con tanta intensidad.

Si un niño vive su infancia sin este amor incondicional por parte de sus padres, tendrá unas consecuencias negativas cuando sea adulto, como por ejemplo poca autoestima, necesidad de ser aceptado por los demás, inseguridades, miedos, dependencias….

Nuestros hijos tienes que sentir que estamos ahí siempre, pase lo que pase, en lo bueno y en lo malo, duerman pronto o tarde, peguen o no, tengan rabietas o no, sientan o no celos…

Nuestros hijos son independientes a nosotros, tienen sus propios gustos, que no tienen porqué coincidir con los nuestros.   

Ellos así llegaran a quererse, respetarse y demostrarse que puede conseguir todas sus metas, sintiendo que son ellos mismos.

Afortunadamente la mayoría de los padres darían la vida por sus hijos. Ser padres para mi es lo más gratificante que existe, aunque a la vez es agotador. Hay días que la situación te supera por el cansancio, o los padres que trabajan no pueden dedicarles el tiempo que les gustaría,  pero la paternidad es algo que no entiende de horarios, debemos estar disponibles las 24 horas.

Imaginaros que le decimos a nuestros maridos, mira que no puedo hacerte caso porque estoy cansada, ya te contesto si eso mañana, que no tengo tiempo, la cara de nuestro marido seguramente sería un poema…¿Cómo crees que se sentiría? Igual la primera vez debido al estado de shock no dice nada, pero alguien que nos quiere espera amor en todo momento. Pues eso es lo que espera un hijo de sus padres, “Amor incondicional”, porque para él somos su todo, su mundo, dependen de nosotros y nos quieren incondicionalmente.

Tener un hijo es lo más bonito para una madre, pero quien lo somos también sabemos lo agotador que puede llegar a ser en algunos momentos. Para eso está papi para poder ayudarnos.

Nuestros hijos deben de saber desde el primer día que como padres siempre vamos a estar ahí, pueden confiar en nosotros, siempre les vamos a atender sea la hora que sea, nunca les dejaremos llorando sin hacerles caso. 

Cuando crezcan harán cosas que no nos gusten, pero siempre les vamos a querer porque son nuestros hijos, a los que amamos por encima de todo y son importantes en nuestras vidas.

Cuando leí el libro “La crianza feliz” de Rosa Jové, me llamo la atención cuando decía que uno de los principios importantes para tener una buena relación con los hijos era el “Amor incondicional”, enseguida pensé qué madre no puede tener un amor incondicional hacia su hijo? Pero por desgracia si que hay casos.

Recuerda cada día lo importante que es demostrar amor incondicional, este amor que se demuestra tanto en lo bueno como en lo malo.

Disfruten de la crianza de sus hijos, y nunca les deje llorar….feliz semana…

Silvia Fenollosa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *