Hay muchos mitos absurdos en torno a la lactancia materna, una de estás semanas dedicaré un post en exclusiva a enumerar el sin fin de tonterías que tenemos que escuchar muchas de nosotras. Esta semana me centraré en el que para mí, es uno de los mitos más extendidos. El mito de tu leche no es buena, tu leche no alimenta, tú no tienes leche. Seguro que más de una de vosotras en algún momento de su lactancia se le ha pasado por la cabeza algo así o incluso en el embarazo habéis tenido este miedo.

¿Recordáis vuestra primera visita a la matrona, la primera cita con ella?. En esa primera consulta, la matrona, rellena tu historial, te pregunta todos los datos que necesita saber sobre ti y tu embarazo, una de las preguntas que hace es; ¿vas a dar pecho?. Seguro que más de una contestó; si puedo sí. Yo misma conteste eso. Tenemos tan arraigada la idea, o mejor dicho el mito, de que hay leches de mala calidad o mujeres que no tienen leche, que pensamos que podemos ser una de esas muchas mamás que no podrán alimentar a sus bebés con su propia leche.

Es cierto que hay una enfermedad, que afecta a algunas mujeres, pero es una enfermedad rara y como rara que es, es raro que la padezcamos. Lo normal es que podamos amamantar a nuestros bebés. No que no podamos. Así que, quitémonos de la cabeza este miedo/mito y pongamos nombre a la enfermedad, que ocurre si la padeces y que puede provocarla.

¿Qué es la hipogalactia?: La hipogalactia es la baja producción de leche materna. Podemos diferenciar entre hipogalactia primaria y secundaria.

La hipogalactia real (o primaria) es rara. Es más común la hipogalactia secundaria, la ocasionada por una mala transferencia de leche.

Hipogalactia secundaria: Baja producción de leche, ocasionada por un mal manejo de la lactancia materna. Causas que la pueden provocar:

  • Separación madre-bebé: Inicio tardío de la lactancia, poca frecuencia, horario rígido.

  • Vaciamiento insuficiente del pecho : provocando; obstrucción, ingurgitación, mastitis…

  • Mala transferencia de leche, poca extracción: postura incorrecta, succión disfuncional, débil e inefectiva.

Hipogalactia real (o primaria): Baja producción de leche, ocasionada por problemas hormonales o glandulares. Causas que la pueden provocar:

Hormonales:

  • Afecta la secreción de prolactina: (placenta retenida, embarazo, síndrome de Sheehan, medicamentos con estrógenos o bromocriptina)
  • Afecta la secreción de oxitocina: desinterés, fatiga, estrés, drogas,alcohol.

  • Hipotiroidismo (no diagnosticado o no bien tratado)

Glandulares:

  • Hipoplasia: desarrollo insuficiente del tejido mamario.

  • Agenesia mamaria: ausencia de alguna mama (síndrome de Polan).

  • Cirugía torácica: niñas operadas por malformaciones genéticas.

  • Cirugías mamarias: muchas cirugías son por hipoplasia. Radiación, mastitis grave o abceso.

  • Anorexia: ciclos anovulatorios comprometen el correcto desarrollo de la mama.

Espero que después de leer sobre la hipogalactia real o secundaria podáis diferenciar entre una y otra. Que la secundaria es por un mal manejo de la lactancia materna. La lactancia materna es a demanda. Os recomiendo el libro de Carlos Gonzalez Un regalo para toda la vida, es una lectura indispensable para entender como funciona la lactancia materna. Y sobre todo, que os quede la tranquilidad de que la hipogalactia real es una enfermedad rara que no tenéis porque tener y que lo normal, como natural que es, es poder amamantar a nuestros bebés.

Como conclusión final y me hago eco de una frase de Carlos Gonzalez que me encantó. La próxima vez que os digan tu leche es mala, tu leche no alimenta o tú no tienes leche suficiente. Contestadles. NO HAY LECHE MALA HAY MALA LECHE!

Mala leche de aquellas personas que sin saber de lactancia materna te hacen dudar de tu capacidad de mamifera.

Un abrazo mamis y disfrutad de vuestras lactancias.

Raquel Fenollosa Hernández. 

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