Antes de ser madre no sabia nada sobre lactancia materna, es más, incluso pensaba que alimentaría a mis hijos con biberón. Vengo de la era del biberón, jamás había visto a ninguna mamá amamantar a su hijo por lo que normalicé algo poco natural.

Mi percepción de la maternidad cambio el día que supe que iba ser mamá, mi instinto afloró, pasé de creer que no daría pecho jamás a mostrar interés por alimentar a mi bebé con leche materna. Empece a informarme sobre lactancia materna, iba a talleres y leí muchos libros, como “TÚ ERES LA MEJOR MADRE DEL MUNDO” de Jose María Paricio y “UN REGALO PARA TODA LA VIDA” de Carlos Gonzalez. Estos fueron, sin duda, los que marcaron en mí un antes y un después en cuanto a creencias y mitos sobre la lactancia materna.

Lo que empezó con un ligero interés por saber, cobró fuerza durante todo el embarazo. Borré de mi cabeza la idea de dar biberón, a partir de entonces mi mayor deseo era darle a mi bebé lo mejor de mí. La lactancia materna es un derecho de mi hija. La leche materna es el mejor alimento, cubre todas sus necesidades nutricionales y su composición se va modificando según las necesidades del bebé, entre otros muchos beneficios. Así que después de informarme y ser consciente de lo que implicaba dar el pecho, escuché mi voz interior y me dejé llevar por mi instinto y mi nauraleza mamífera.

Mis inicios con la lactancia fueron buenos pese a mi parto, que algún día os contaré. En cuanto pude tener a Aitana sobre mi, la acerqué a mi pecho de un modo instintivo, ella, mi niña, el amor de mi vida se acercó con su boquita y se agarró a mi pecho por primera vez. El sentimiento de aquel primer contacto con mi hija es algo tan único que es difícil explicarlo con palabras. Es una experiencia que sólo una madre puede sentir, es lo más grande que te ofrece la naturaleza.

Desde aquella primera toma de Aitana, hasta hoy, han pasado 3 años, 2 meses y 8 días y seguimos disfrutando cada día de la lactancia materna. Es tanta mi satisfacción personal y mi pasión por la lactancia materna que he querido formarme como Asesora en Lactancia y acompañar a otras mamás con sus lactancias.

No todas las lactancias empiezan con buen pie, hay muchos mitos falsos y absurdos en torno a la lactancia materna: desconocimiento, se ha perdido la cultura del amamantamiento, hemos tenido mala información durante muchos años, personal sanitario desactualizado que dan recomendaciones desaconsejadas por la OMS… Haciendo que la lactancia, muchas veces, fracase.

También pueden haber problemas reales que pueden interferir: frenillo en la boca del bebé, hipogalactia (poco común), pezones invertidos, ingurgitación, obstrucciones, mastitis, perlas de leche, grietas, síndrome de Raynaud, bebés prematuros con poca fuerza para succionar, bebés que no ganan peso… Sin embargo, nada de lo descrito es un impedimento para poder dar pecho si lo deseas. Si quieres amamantar, tienes apoyo de tu entorno y pides ayuda si la necesitas podrás disfrutar de tu lactancia.

Si has sido mamá y necesitas acompañamiento en tu lactancia, por alguna de las situaciones descritas arriba, te escucho. Estoy a tu lado, pongo a tu alcance mi experiencia, mi formación como asesora y mis ganas de guiarte para que disfrutes de la lactancia materna que os merecéis tu bebé y tú. Solo tú puedes conseguirlo y yo estaré a tu lado.

Las consultorías son gratuitas, mi objetivo es escuchar y apoyar a las mamás que pasan por un momento difícil en sus lactancias. Puedes consultarme a través de mi correo: rfhasesoradelactancia@gmail.com . Cuéntame que te preocupa y en un plazo de 48 horas contestaré. También hago consultorías por skype dos días a la semana, los martes y los jueves de 10:30 a 12:00. A continuación te dejo un formulario para que concertemos una cita.

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